Antes de nada quería felicitar a Juan Carlos y Ana que por fin tuvieron su positivo y con los que espero llevar un embarazo cogidos de la mano, con los menos sobre saltos posibles.
Aprovechando que ya estoy mas relajado quería contaros como fueron mis días en Delhi, igual así despejo muchas de las dudas que me planteáis.
Estuvimos 6 días completos, suficientes para todo el proceso. Llegamos un viernes por la noche, ya de madrugada y allí nos esperaba un chico que fue a recogernos en nombre de la agencia, Ana Med. El chico estaba nervioso porque tardamos mucho en poder pasar los controles, pero aun así esperó pacientemente.
Nos llevó a nuestro hotel, Meridian Plaza. No estaba mal, es mas, para mi mas que suficiente, pero bueno eso ya depende de las necesidades de cada uno. Lo mejor era la situación, un barrio "tranquilo" dentro de lo que es Delhi y a menos de 10 min de la clínica, sin ninguna pérdida.
El transporte al hotel unos 14 euros, un poco excesivo para lo que son los costes allí, y el hotel unos 55 euros la noche con desayuno incluido. Todo nos lo gestionó Ana Med y así iba mas tranquilo.
Al día siguiente cambiamos el dinero en uno de los muchos sitios de cambio de moneda. Es mejor hacerlo en la ciudad que no en el aeropuerto. No hay que preocuparse por llevar dinero en rupias, porque hotel y taxi ya se pagaría después.
Otra cosa que me gustaría comentar es que la India es un país donde te sientes muy seguro. Nunca nos sentimos intimidados por nadie y si hay algún riesgo de que te roben nunca será con violencia, mas bien por descuidos. Pocas veces he viajado con la tranquilidad que lo hicimos por toda la India, de hecho conocimos mucha gente que viajaba sola, incluso chicas mochileras que iban a la aventura. Así que por esa parte se puede estar muy tranquilos.

Ya el primer día quedamos para conocer la clínica. Tuve la oportunidad de conocer a la Dr, Shivani, que fue muy agradable, y de ver las instalaciones que me parecieron bastante correctas. Y cuando pensaba que ya nos íbamos, ¡sorpresa! había que tomar la primera muestra de semen además de una analítica. La verdad que fue muy extraño, así de repente sin estar mentalizado. La verdad que me podían haber avisado antes.
Se tomarían 3 muestras con 48 horas de intervalo, dos se congelarían y la tercera sería la que se utilizaría para inseminar.
Sobre la toma de muestras, se que es algo que puede interesar a los chicos, porque a mi se me plantearon muchas dudas, que ahora os cuento y así vais mas tranquilos.
-la habitación; no se trata de un antro, es lo mas parecido a la habitación de un hotel, con su cama, baño y televisión con películas.
-si los nervios no permiten la excitación existe la posibilidad de administrar viagra, si aun así no es posible tomar la muestra se tendría que extraer mediante inyección.
-una pequeña muestra es suficiente.
-si ya hay muestras congeladas y el día de la muestra para inseminar hay problemas, se coge una muestra de las congeladas y ya está.
-si tienes pareja, puede entrar a la habitación contigo si lo deseáis. Yo lo hubiera hecho así, pero que se le va hacer.
Con todo esto quiero decir, que la muestra, de una manera u otra se obtiene, y que hay que relajarse, están mas que acostumbrados a todo tipo de situaciones, y esto no será problema alguno.
Así que el lunes volví a dejar la segunda muestra, a firmar los contratos y a conocer a mi madre subrogada. Me imaginaba la situación incómoda, pero no tanto. La chica entró en el despacho y sin mirarme se sentó a mi derecha. No hablaba inglés y bueno lo poco que me salió decirle, me lo tradujo Avinash, pero ella estaba muy seria y enseguida se retiró. Yo me quedé con mala sensación. En ese momento me llegué a plantear si lo que estaba haciendo estaba bien. Quería ser padre, pero ¿ a cualquier precio?
Mientras llegaba el día clave, nos hicimos con la ciudad. Aprendimos a cruzar las calles con su caótico trafico, y pasábamos de estar en magníficos palacios con inmensos jardines a la realidad de las calles de Delhi.
La India es el lugar donde mayor agresión a los 5 sentidos se produce, un ruido estremecedor producido por los rickshaw, el picante de las comidas y los olores que pasaban de los tés y especias al de los olores que desprendía tanta basura junto a las heces de vacas y el humo de un tráfico desmesurado. Y los colores, muchos colores intensos alcanzando la máxima expresión en los saris de las chicas hindúes. Y el tacto por supuesto, son 20 millones de personas solo en New Delhi, todo está masificado y montar en bus, metro, o pasear por los bazares puede ser una experiencia que nunca olvides.